EXTRACTO NEIRA ETA HOMENAJE A MUELLE
Neira enciende
un Winston, arranca el coche y se deja caer en el primer semáforo. Mira las
paredes y las pintadas. «Farlopa, Eta… ETA ataca Vallecas…» mira impresionado esa
pintada. Se baja del coche y ve que es reciente. Mientras, se oye de fondo el
sonido de un espray.
—¡Oye! ¡¿Qué
haces?! ¡¿Qué pintas?! —grita Neira.
—¡Oiga, oiga, no
se equivoque! Esto es arte callejero.
Neira saca su
placa y acorrala al joven que hace la pintada.
—A ver chaval, ¿qué
andas pintando aquí de ETA?
—Un momento,
madero, ¿qué dices de ETA? Esa gente es muy chunga, ¿sabe?
En sus adentros
el comisario piensa una vez más: «Sí, ya me lo han dicho varias veces».
—No oiga, no, yo
soy artista callejero: Muelle.
—¡Coooño!
Muelle, ya tenía ganas yo de conocerte. No pintas mal, chaval, pero en el
ayuntamiento están de ti… ¡hasta los cojones! Déjame tu DNI, anda.
—Juan Carlos Argüello,
veintiún años… —lee Neira—. Muy bien, chaval, sigue pintando. Y cuidado con los
polis, que no te pillen.
—Gracias, señor.
Neira se mete en
su coche y se va a cenar a El Brillante. Le apetece un buen bocadillo de
calamares y una de bravas para cenar con una cañita bien fresquita.

Comentarios
Publicar un comentario